“Apología” a manera de invitación

En el principio no había más que final.

En el final no hubo más que principio.

Con el devenir nos quedaron ambas incógnitas: el principio y el final.

Y dichas incógnitas siempre nos rebasan. ¡Eso ha de festejarse!

El festejo es colectivo, carnavalesco, exagerado, ¿y cómo no habría de serlo?

¿No es para ti! inició con una escasa camarilla de entusiastas escritores dispuestos a entregar su arte (o desarte [sic]) sin fines de lucro.

A la fecha se mantienen esas plumas tenaces, de plena contumacia y de sincera voluntad para ejercer sus oficios por el simple gusto de que otros miren a través de la tinta que derraman sus plumas, de compartir, de cohabitar, de proponer y contraponer.

La esperanza del que suscribe se acata a la capacidad que tiene el ser pensante por derribar sus propios paradigmas, de construir sobre las ruinas y de reír sobre semblantes compungidos; alimentados y sufragados por las masas. El portal www.noesparati.mx nació de la irremediable necesidad de reír ante lo solemne, de maldecir ante lo sacro y de contrargumentar ante el argumento (y mucha mierda, con beneplácito, hemos tragado).

Mantenemos la misma filosofía: “hay cosas que no podemos cambiar; sin embargo, bien vale la pena una risa”. Los tiempos aciagos nos invaden, nos angustian, nos arrebatan la poca mente que todavía se muestra disponible para enfrentar innumerables embates, y que –paradójicamente–, ni enfrentamos ni vencemos…

La tierra gira vertiginosa sobre coordenadas certeras (que no ciertas). La miseria, el hambre, la codicia, la soberbia y la ignorancia se apoderaron de nuestro tiempo y de nuestro espacio. Desconocemos los ejes desde los cuales operamos, pero sobre de ellos queremos atar cabos y, a través del discurso, nos atribuirnos sensibles virtudes (¡vaya estupidez!), como si tiempo y espacio fueran sensibles, o como si la sensibilidad tuviera tiempo y espacio.

No tenemos idea de lo que es la mente, pero sabemos que trabaja, que empuja, que discrimina; que crea y que destruye, que ata y que tiene un poder inconmensurable.

A sabiendas de estas condiciones seguimos regodeándonos con el lado doloso del sin sentido, del absurdo, de la omisión obligatoria, de la obligación que omite y del tesón, acaso estéril. ¡Seguramente somos advenedizos del pasado!, ¡malos presagios del presente!, ¡futuro, incierto e indesable!

DesgraciadaMENTE, nos acompaña el adverbio, el adjetivo y, aunque queramos evitarlo, el verbo siempre determina lo que hacemos (valga la redundancia).

Muy agradecidos con nuestros lectores dejamos este remiendo, por si de algo sirviera:

InmiNENTE.

No hay esquiva astucia ni cerebros emiNENTES,

ni la pobreza de la gente ni sarpullidos que aLIENTEN

alguna acción sobresaLIENTE.

Sólo queda bruma, compras a destajo y zozobra.

 

Y si por obra fuera del “bendito sol saliENTE”

que hasta el indigENTE agradeciera la aurora y, en sacrificio ofreciera

su llanto y su humilde azul celeste,

¡maldigo, entonces, la maniobra de ajustar con mis lENTEs,

la brida, el fuete y la memoria!

 

Mi caballo no fecunda y nunca indaga en su simIENTE.

Al amparo de la luna da lo mismo ser un ser,

o estar ausENTE.

Si entonado un canto intermitENTE se produjera la desgracia,

a Dios doy gracias por lo tonto e irreverente.

Que el infierno me reclame y que la luz de mí se aparte,

porque en nombre de mi especie lo ignoré todo…

Y si existe vida tras la muerte, imploro:

Por favor, conmigo sean paciENTEs!

 

 

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¡Quién es el autor?

Rimbombante A Secas es el pseudónimo de un algo que realiza tareas diversas con fines indefinidos, aunque notablemente hedonistas y lúdicos. Misión: secreta. En una ocasión se le fue revelada mientras compartía un 'wedge' con Perseo Montes de Oca en un conocido campestre de golf. Se le encomendó guardar "el secreto",...
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